Anhelaba Stamford Bridge un heredero de Didier Drogba, un delantero voraz, potente e insaciable que pusiera la guinda a un equipo de ensueño. Numerosos nombres desfilaron por la lista de Roman Abramovich. Otros, como Demba Ba o Fernando Torres, fracasaron en su intento de convencer al siempre exigente Mourinho. Tanto, que el costamarfileño tuvo que regresar a petición del portugués y a sus 36 años para llenar el vacío que dejó. Sin embargo, Drogba no contaba con que el '9' del Chelsea es, hoy por hoy, el mejor delantero del mundo. Su nacionalidad, tan controvertida como su personalidad. Su nombre, conocido en el mundo entero. La Premier League es el reino de Diego Costa.
Porque Diego Costa ha demostrado que su rendimiento no es fruto de la casualidad. Desde su lesión de rodilla en 2011, su ascensión ha sido envidiable. En el Rayo Vallecano se hizo un hombre. En el Atlético, un nombre. Porque Costa, partido a partido, fue haciéndose hueco en el equipo rojiblanco, hasta convertirse en el ídolo del Calderón y el buque insignia del equipo de Simeone. Stamford Bridge, que lo sufrió en sus carnes la temporada pasada en Champions, lo adora tanto como al legendario elefante costamarfileño. El partido del Swansea no hizo más que representar la irrupción de Costa en el fútbol mundial. Porque Diego, humilde brasileño, no lo tuvo fácil para llegar a la cima. Como tampoco fue sencillo para el Chelsea remontar un encuentro que el Swansea de Garry Monk había puesto patas arribas con un gol en propia meta de John Terry.
Sin embargo, Costa se encargaría de ser la bestia en el cuento de hadas del entrenador del Swansea. De la mano de un sublime Cesc Fábregas, Diego Costa conseguiría empatar de cabeza al filo del descanso, y llevar el delirio a la grada 'blue'. Un gol decisivo, que haría que los hombres de Mourinho salieran de los vestuarios con la convicción de llevarse la victoria. Y sería otra vez Cesc, tras una excelente jugada de Hazard, quien asistiría a Diego Costa para que certificara la remontada del equipo local. Un Costa que redondearía su colosal actuación cazando un inofensivo disparo de Ramires y llevándolo al fondo de las mallas. 7 goles en 4 partidos y a la caseta. Jamás un futbolista del Chelsea había marcado en sus cuatros primeros partidos oficiales con los 'blues'. Costa había hecho un 'hat-trick'. Números de leyenda.
Con Costa fuera del campo en el minuto 72, el francés Loïc Remy se encargaría de redondear la goleada en su debut como futbolista del Chelsea, demostrando que en el banquillo la pólvora 'blue' sigue intacta. Asistencia de Oscar y gol del galo. 4-1 y el Swansea triturado. Aún así, los de Garry Monk, revelación en este inicio de Premier, maquillaron el resultado con un tanto de Shelvey, quien resolvió con sutileza ante Thibaut Courtois. 4-2 y los pupilos de Mou que siguen en la cabeza de la Premier, el reino de Diego Costa.

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